arcángel Gabriel

Arcángel Gabriel

La herramienta más poderosa de creación la tienes en tus manos desde el mismo momento que has venido al mundo. A través de tus emociones has sido capaz de trasmitir a tu madre tus urgencias sin necesidad de pronunciar una sola palabra. Con tu llanto, con tus risas, con tu sola mirada.

Con el paso del tiempo, a medida que has ido creciendo y ajustándote a los condicionamientos humanos y sociales, has adormecido esa facultad, aunque sólo a medias porque sin darte cuenta pones más atención a tus emociones negativas y por eso, sin que tú llegues a comprenderlo muy bien, se suceden una y otra vez sucesos dolorosos en tu vida. Tú mismo los estás creando sin darte cuenta.

Ya en mensajes anteriores, se te hizo ver este dato, pero es preciso que te conciencies de tu realidad, de tu divinidad, de tu responsabilidad ante el hecho de que formas parte de la creación viva del universo.

Tu imaginación es la herramienta y tus emociones son la llave. Trabaja activamente para aprender a atraer a tu vida la abundancia y la armonía que te son regaladas por derecho divino desde el mismo momento de tu concepción.

Si aceptas la responsabilidad activa de tus creaciones, tomarás conciencia de lo poco beneficiosas que son para ti las situaciones tóxicas en las que te dejas envolver. Dirige tus emociones y tus intenciones hacia objetivos más beneficiosos para ti, para tu entorno, porque tienes la habilidad no solo de sanar tu vida sino también la de sanar el entorno con tus propios pensamientos.

Si eliges cambiar la frecuencia de tus sentimientos todo a tu alrededor cambiará y en verdad obrarás maravillas.

Eres como un niño pequeño que duda al dar los primeros pasos y por eso hay que enseñarle una y otra vez lo mismo, hasta que adopte la enseñanza como suya y forme parte de su existencia.

No estás solo, sabemos que vivir en un sistema dual es estar sujeto a la polaridad, a las emociones positivas pero también al miedo. No tengas miedo, porque el miedo es la herramienta que sabotea todas tus creaciones y abre la puerta a la negación.

Confía en ti, hasta el extremo de que no haya un ápice de duda, de vacilación, y ámate, ámate como amarías a tu hijo, porque el amor verdadero comienza por el amor hacia uno mismo. Sé dulce contigo, sin caer en la condescendencia porque también debes exigirte valores como la constancia, la generosidad, la humildad, y la responsabilidad de todos tus actos.

Te acompañamos en el camino, en discreto silencio, pero no dudes de que si alzas una oración en petición de ayuda, esa oración será escuchada.

Deseo para vosotros un día muy bendecido, lleno de luz, paz, armonía y abundancia.

Lilian Rodriguez

Guardar

Guardar