Consideraciones previas a una terapia de reiki

Consideraciones previas antes de aplicar Reiki

Vamos a describir ahora unas pocas consideraciones que debemos tener en cuenta antes de aplicar Reiki tanto a nosotros mismos como a otras personas.

En cuanto al lugar

En la medida que las condiciones nos lo permitan sería favorable acondicionar el lugar donde vamos a aplicar Reiki para favorecer la sensación de bienestar. Si el lugar no reúne condiciones favorables pues podemos proceder a purificar el entorno con la técnica de purificación de lugares que se da en el Nivel 1 de Reiki. Ante todo es preciso que tanto el canalizador como el paciente deben de estar cómodos.

Para armonizar el lugar podemos usar los cuatro elementos. Por ejemplo podemos encender una velita que representará al elemento fuego, poner algún aceite esencial de nuestro gusto en un cuenco con agua para representar al elemento agua, podemos tener también algunas piedras para armonizar los centros energéticos y estas representarían al elemento tierra. Sería ideal además disponer de la posibilidad de poner una música de fondo relajante (sonido-aire).

 

Profilaxis propia

Nuestro compromiso como canalizadores de la energía Reiki es la de mantener nuestro canal cuanto más limpio y puro mejor pues de esa forma mayor será la calidad de Reiki que transmitamos, de ahí la importancia de mantener una práctica continuada y fluida del Reiki bien sobre nosotros o sobre otras personas.

Antes de cada sesión es bueno y aconsejable realizar técnicas para enfrentarnos a la terapia de Reiki con nuestra mente clara y limpia, nuestro cuerpo liberado de tensiones y nuestro canal energético limpio y puro.

Antes y después de una terapia de Reiki es preciso lavarse las manos y después de lavarlas es beneficioso frotarlas y sacudirlas para que entren en reacción. De este forma también las limpiamos y las liberamos de vibraciones bajas. Si en ese momento no tuviéramos acceso al agua corriente siempre podemos acudir a la visualización y realizamos la acción de sumergirlas dentro de un cuenco lleno de luz violeta y las vemos bañándose en esa luz violeta.

Es preciso quitarse joyas, reloj, y aquellos elementos metálicos que son de uso irregular es decir, que no son de uso constante y cotidiano pues pueden interferir en el flujo de la energía. Las gafas o el anillo de casado por ejemplo no sería preciso quitárselos pues son de uso cotidiano y ya estarían integrados en nuestra propia energía y durante la sesión simplemente se cargarían de energía positiva. Todo esto es aplicable también al paciente.

La ropa que llevemos durante la terapia debe ser ropa cómoda que no nos agobie ni nos impida actuar con comodidad.

La camilla debe estar a una altura que nos permita afrontar la terapia desde la comodidad sin obligarnos a estar en posturas incómodas o que nos produzcan cansancio o dolor.

En cuanto al paciente

El paciente también debe desprenderse de joyas y objetos o complementos que no sean de uso cotidiano como antes mencioné.

Debe estar en una postura agradable que le permita estar cómodo durante toda la sesión.

No debe cruzar ni brazos ni piernas.

No tiene que quitarse la ropa.

Es bueno incluso tener una manta liviana para ponérsela encima y que no tenga frio durante la sesión de Reiki.

En cuanto a las posiciones de las manos

Cualquier parte del cuerpo es buena para hacer la imposición de manos pues vamos a colocar las manos con la intención de restablecer el equilibrio en ese lugar.

Podemos hacer la imposición de manos a una cierta distancia o en contacto directo con el cuerpo. Si usamos el contacto directo, este debe ser suave, sin ejercer presión, como si fuera una pluma que se posa sobre la zona y desde luego debemos efectuar la imposición siempre con el máximo respeto hacia la persona a la que vamos a ayudar. En zonas delicadas como el pecho y órganos genitales se puede poner las manos a una cierta distancia sin hacer contacto directo.

En realidad, podemos realizar la imposición de diferentes maneras, posando las palmas de las manos completamente sobre la zona o si queremos que la canalización de la energía sea suave podemos separar los dedos. Si la persona es muy sensible incluso podemos aplicar sólo las puntas de los dedos o por el contrario si es extremadamente sensible entonces aplicar reiki con las manos en el aire. Esto también es útil en personas a las que no se las puede tocar porque tengan heridas, quemaduras, algún tipo de afección cutánea o partes extremadamente delicadas.

Reiki siempre será efectivo tanto si mantenemos contacto directo con el paciente como si no pero en lo personal yo prefiero el contacto directo si ello es posible porque tanto el contacto físico como el calor que emiten las manos van a favorecer en el proceso de relajación y recepción de la energía.

Siempre vamos a usar las dos manos para aplicar Reiki. Bien juntas en una zona o por ejemplo en el caso de órganos dobles como riñones, pulmones etc. pues iría una mano en cada una de las posiciones donde estaría ubicado cada órgano.

Si queremos potenciar el Reiki en una zona pues entonces pondríamos una mano sobre la otra.

En zonas simples, es decir donde no hay un órgano doble, pondríamos una mano al lado de la otra y con esto abarcaremos más superficie.

También debemos estar atentos a las sensaciones que percibimos a través de nuestras manos vibraciones, temperatura, cosquilleo, adormecimiento de las manos, etc.) pues estas sensaciones nos van a indicar que debemos permanecer en esa zona hasta que haya un cambio con respecto a lo que hemos percibido inicialmente.

El tiempo de imposición de manos puede variar en cada zona, desde un minuto hasta media hora o más, todo depende de lo que nosotros vayamos percibiendo. Si al comienzo no percibes nada no te preocupes porque Reiki sigue funcionando igual. La sensibilidad se agudiza con la práctica. Inicialmente puedes poner las manos durante 3 o 5 minutos en cada una de las posiciones básicas.

Consideraciones generales con respecto a Reiki

Algo que debemos respetar incluso aquí es el libre albedrío de la persona y ello quiere decir que no debemos imponer el recibir Reiki en contra de la voluntad de nadie aun cuando nosotros queramos efectuar un bien a la persona. Si la persona no desea recibir Reiki nosotros debemos respetarlo pues la elección de aceptar o no siempre será decisión de la persona.

Uno de los principios fundamentales de Reiki es el profundo respeto por los seres humanos y la vida en general.

Ni que decir tiene que nuestro compromiso abarca el que debemos ser conscientes y responsables en todo momento y no aplicar Reiki a otras personas si nosotros mismos estamos enfermos. Antes debemos sanarnos a nosotros mismos.

Es bueno permanecer en silencio durante una sesión de Reiki pues favorece la relajación y esa sensación es ya de por si un estado sanador.

El sanador o canalizador de la energía Reiki no debe esforzarse para transmitir la energía, debe permitir el fluir natural de la energía, no debe usar la concentración, ni el poder mental, ni las intenciones porque así evitaremos el contactar con vibraciones inarmónicas. Lo ideal es abandonarse en el propio sentir y dedicarse a ser exactamente eso, un canal puro de Reiki.

La energía será canalizada hacia el cuerpo del paciente y la energía es sabia, sabe lo que debe hacer y a donde ir, conoce el camino verdadero por lo que Reiki siempre va a actuar según donde más lo necesite la persona en ese momento.

De esto se deduce que el sanador en ningún momento manipula la energía Reiki, sus manos simplemente son una herramienta, un vehículo para que la energía fluya a través de ellas hacia el cuerpo del paciente.

Así mismo, durante el tratamiento de Reiki la energía de Reiki va a purificar, limpiar las obstrucciones que haya en el canal energético y se fortalecerá el fluir natural de la energía a través de todo el sistema energético.

Con Reiki tendremos la capacidad y la oportunidad de ayudar a los que nos rodean, podremos sanarnos a nosotros mismos además, internamente y externamente, podremos fluir de manera natural y ser uno con todos y con el Universo reconectándonos con nuestro propio camino.

En definitiva, Reiki es una herramienta que nos va a proporcionar calma, fortaleza y Luz y practicarlo nos ayudará a extender sobre la tierra la vibración del Amor y de la Armonia.

Alundain

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