El poder del pensamiento y el poder de la palabra hablada

El poder del pensamiento y el poder de la palabra hablada

En este último año he tenido la oportunidad de tratar con mucha gente, observar su forma de ser y comportamiento en las redes sociales y con frecuencia cuando acuden a pedir ayuda las palabras siempre suelen ser las mismas:

“Todo me va mal, mi salud está mal, mi economía es precaria, mi pareja se aleja de mi, mi trabajo va mal o no tengo trabajo o tengo problemas con los compañeros de trabajo, o me hacen la vida imposible en el trabajo, etc ¿me están haciendo un trabajo de magia negra?”

Dejando al margen en este instante si tienen efectivamente un trabajo de magia negra o no, me gustaría reflexionar sobre la importancia por un lado de ser responsables de nosotros mismos, de nuestros actos, de nuestros pensamientos, de nuestras acciones, de nuestras palabras porque sólo aceptando toda la responsabilidad sobre nosotros mismos adquiriremos también el poder para cambiar todo eso y sobre todo para dar la bienvenida a los cambios en nuestras vidas.

Siempre es más sencillo culpar a otros de lo que nos sucede pero no nos damos cuenta de que haciendo eso, estamos regalándoles también nuestro propio poder, el poder de cambiarnos y de hacer cambios en nuestra vida. Aceptar la responsabilidad no lleva implícito el hecho de que se sea culpable de todo lo malo que nos sucede en la vida, es que esto es algo que debemos comprender. Ni somos culpables ni tampoco vamos a culpar a otras personas porque el hecho de aceptar la responsabilidad lleva implícito el no perder el tiempo en sentirnos culpables ni culpar a otros y si en efectuar cambios positivos en nuestras vidas.

Algo que también me he cansado de repetir hasta la saciedad es precisamente el titular de este artículo: el pensamiento tiene un enorme poder co-creador pero si además lo potencias con la palabra hablada entonces estás creando constantemente tu mañana.

Sin embargo, a pesar de que me leen, me entienden, aprueban lo que digo, y aparentemente se llevan la enseñanza me doy cuenta de que no terminan por creérselo.

Es importante aprender a escucharnos. Escuchar no solo lo que decimos a otros sino también escuchar nuestro diálogo interior y si tú que ahora me lees o me escuchas te propones un reto de hacer esto mismo durante los próximos 7 días, te darás cuenta de con cuanta facilidad te auto saboteas cada día. Te reto a que hagas justamente esto como ejercicio número 1 en la próxima semana. Anótalo todo en un papel. Por ejemplo: si alguien te dice “mereces ser amado-a” ¿Qué diálogo interior es el que surge? ¿Realmente crees que mereces ese amor o por el contrario crees que no mereces ser amado-a hasta que tengas trabajo o bajes 20 kgs? Es sólo un ejemplo para que me comprendas.

Si eliges el repetirte cada día cosas como todo me va mal, no tengo trabajo, no tengo la vida que quiero, no soy feliz, no tengo un amor, no tengo dinero, no tengo salud, etc. debes saber que estás creando más de lo mismo para mañana, pasado mañana, la semana próxima etc. Si persistes en esa actitud, simplemente estás condenándote a ti mismo-a al estancamiento, no avanzarás. Sin embargo, si eliges salir de esa posición de “victima” y eliges transformar tu vida desde el interior de manera consciente te darás cuenta de que vas a activar algo que ya está en ti de serie desde que naces: tu poder interior.

Sin embargo, para salir de ese rol debes aprender por un lado a perdonar a los demás, a perdonar situaciones pasadas, a perdonar aquello que de alguna forma te hiere o te ha herido, y por otro lado a perdonarte a ti mismo-a por todo aquello que no te gusta de ti o por todo aquello que tu consideras que es tu culpa y que por eso no te va bien en la vida. Perdonar es el primer paso para comenzar a andar y hacer cambios realmente importantes en nuestra vida.

Si eres capaz de perdonar, eres capaz de amar. Y justamente esto es la segunda cosa que debes aprender. Debes aprender a amarte a ti antes que a cualquier otra cosa porque si no eres capaz de amarte, de apreciar todo lo que tú eres, y de amar hasta el más pequeño de lo que tu consideras un defecto en ti, entonces no esperes que los demás te amen.

Aquí es donde te propongo el ejercicio número 2: aumentar tu reto para los próximos 7 días fijándote en tu diálogo interior:

¿Qué piensas de ti? ¿Qué te gusta de ti? ¿Qué detestas de ti? ¿Eres capaz de aceptarte como eres? ¿Crees que los demás no te aceptarán ni serán capaces de quererte como tú eres exactamente en este instante sin cambiar absolutamente nada de tu físico por ejemplo?

Ahora el reto será tener la capacidad para darle la vuelta a todo eso. Cada día vas a pararte frente al espejo, te mirarás con amor, y vas a observarte y a decirte cosas bonitas de ti mismo-a. Al finalizar la semana te propongo que analices cómo te has sentido haciendo eso, qué cambios has notado en ti mismo-a o en tu día a día. Pero recuerda, debes hacerlo de corazón, con los cinco sentidos en tus pensamientos y en tus palabras.

Todos tenemos un niño interior, por favor, intenta ser bondadoso-a con él, no lo maltrates, piensa que estás hablando de tu niño interior y ese es posible que ya haya sido maltratado en su niñez, o por otros adultos, o por los compañeros en el colegio… no lo hagas ahora tu también y sobre todo, no permitas que nadie más lo haga. Ni siquiera con bromas o chistes para reírte de ti mismo y tus defectos. A veces usamos esa técnica como medio de auto protección. Si nos reímos de nosotros mismos tal vez no seamos víctimas de las risas de los demás. Te dejo eso como reflexión.

Lo cierto es que podría escribir un libro con el tema del poder de la palabra pero por hoy no voy a cansarte más porque ya te he dado mucho en qué pensar y en qué practicar si decides acompañarme.

Solo quédate con este pensamiento que te regalo: eres un ser único y especial, tal cual eres y por eso, te aprecio, te valoro y te quiero.

Alundain