Mensaje del Arcángel Gabriel

Dentro de ti late una semilla que está pujando por salir a la luz, por crecer y desarrollarse en todo su esplendor, magna obra de la Divinidad en tu interior.

Debes alimentar esa semilla, que crezca firme regia, con fortaleza e inmune a las inclemencias externas.  Del modo que tú la alimentes va a depender directamente cómo se vea en el exterior.

Del mismo modo y paralelamente debes conducir tu vida y a ti mismo ante tus semejantes, con bondad, con amor, con magnanimidad pero también con respeto.

Ese amor debe nacer primeramente de ti hacia ti, y del mismo modo que alimentes y ames a esa semilla que puja por germinar y salir, así ámate y fortalécete para que tu espíritu permanezca inquebrantable ante las inclemencias.  Amarte a ti es amar a Dios mismo y respetarte a ti en primer lugar  significa otorgarle a la Divinidad que hay en ti el lugar que le corresponde.

Cuando comprendas todo esto amado mío, comprenderás también que nadie tiene poder suficiente para quebrantar tu armonía y equilibrio. Comprenderás que todo aquello que se aleje del amor incondicional no pertenece a tu estado natural de vida y a tu esencia como Divinidad y lo dejarás ir. De esta forma, y análogamente, te rodearás  de aquello que conecta con tu Esencia Divina interior y vibra en tu misma frecuencia. En ti está el poder para alterar tu realidad, en ti está la fuerza para dar un giro a las situaciones y cambiar tu vida.

Ten el valor suficiente para alimentar esa semilla de Luz que hay en ti, para hacer que germine y crezca con fuerza y a la par tú con ella en tu propio camino espiritual.

Hoy es un buen día para nacer.

Deseo para vosotros un día muy bendecido, lleno de luz, paz, armonía y abundancia.

Lilian Rodriguez
El Oráculo de los Arcángeles