Perdonar - pedir perdon - perdon

Perdonar es parte del proceso de sanación

Analizar las causas emocionales que provocan una enfermedad es importante pero de nada sirve saber qué es lo que la provoca si después no se inicia una etapa de sanación comenzando por tener la voluntad de generar el perdón. Ese perdón comienza por nosotros mismos, debemos ser capaces de mirarnos con amor, con ternura, con bondad y a través de esas emociones perdonarnos profundamente, sinceramente, desde el corazón. Realizar este acto, puede provocar cambios sorprendentes y milagrosos también en nuestra materia física.

La sangre de nuestro organismo tras este proceso se renueva  y se llena de energía y vitalidad por todo el amor y ternura que hemos vertido en ella y ese amor circulando por nuestras venas va a actuar como un bálsamo regenerador distribuyéndose a todo el organismo por nuestro sistema circulatorio, devolviendo la armonía hasta la última de nuestras células. Si no conoces la obra de Louise Hay, te recomiendo efusivamente que busques porque avala ampliamente esta teoría que te presento.

Para sanar una enfermedad es preciso:

  1. Conocer antes que emoción o emociones porque pueden ser varias, las que han motivado que esa distorsión de la realidad haga su aparición en nuestro cuerpo. Hay que tomar conciencia de qué nos estamos acusando a nosotros mismos o a otras personas claro, y cómo nos hacen sentir esas situaciones.
  2. Debemos aceptar la responsabilidad de nuestros actos y nuestras emociones. Puedes reaccionar con miedo ante una situación o con amor pero si lo haces desde el miedo, debes identificar qué es lo que te provoca el miedo. Incluso, puedes sentirte vulnerable por el hecho mismo de sentir miedo y te cueste reconocer esa vulnerabilidad.
  3. Debes aceptar y fluir. Para poder fluir debes aceptar antes que las personas son un espejo de lo que tú tienes en tu interior, ellos reflejan también tus miedos y por ende, pueden estar acusándose a sí mismos de lo mismo que te estás acusando tú.
  4. Debes perdonarte a ti mismo y sobre todo debes aceptarte y amarte tal cual eres, con todos tus defectos o lo que tú consideras defectos y todas tus virtudes. Tu cuerpo es un vehículo temporal que te sirve para vivir esta experiencia de vida, que le sirve de hogar a tu alma pero es temporal, de modo que acéptate con amor y piensa que tienes derecho a sentir miedo, a sentir también amor, al igual que debilidades o creencias limitantes que te pueden llevar  a actuar como lo haces o incluso a sufrir.
  5. Expresa tu perdón a las personas o situaciones que te han hecho sufrir en la vida. Si perdonarte a ti es importante, perdonar a los demás también forma parte del proceso de sanación. Debes ser capaces de recordarlos o verlos si están cercanos a ti sin odio, con el sentimiento de perdón por juzgarlos, criticarlos o por condenarlos por el daño que te hayan hecho.

No es preciso que pidas perdón cara a cara a la persona, lo importante, es el sentimiento que tu tengas cuando tienes a esa persona al lado o cuando piensas en ella. Lo mismo debes hacer con las situaciones pasadas que te hayan hecho sufrir, por ejemplo, un abuso, una carencia importante de amor por parte de tus progenitores en la niñez etc.

Probablemente haya una forma mejor de realizar esta fase de perdón, por eso, esto que te presento no pretende sentar dogma, solo darte unas cuantas pistas que te ayuden en tu proceso de sanación y de identificación de emociones.

Considero que Louise Hay es un referente en esta materia y hace ya muchos años que la conocí a través de una amiga de aquí de internet y a raíz de esos primeros pasos fui haciendo mi propia evolución y mi propio desarrollo comenzando por mí misma, al igual que el resto de sanadores, con mi propia sanación.

Gracias por llegar hasta aquí en la lectura. Un abrazo para todos, y feliz día.

Lilian Rodríguez.

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