TERAPIA CON LOS ARCÁNGELES - GESTION DE LA IRA

Terapia con los Arcángeles

La Ira

La ira nace del temor, y éste de un sentimiento de debilidad o inferioridad.

Tal vez te encuentras atravesando situaciones de conflicto contigo mismo y en los que es posible que estén involucradas otras personas causantes de un profundo sentimiento de ira en ti. Tal vez no han superado las expectativas que tenías puestas en ellas y sus actos voluntarios o involuntarios provoquen un dolor insoportable en tu interior y en tu cabeza y en tu interior circule el sentimiento y la pregunta de ¿por qué me hacen este daño?¿es que no ven cuanto me duele? Seguramente desearías que por un instante fuesen capaces de estar dentro de ti y sentir cuánto daño te están haciendo ¿verdad?

Pero en verdad, si permites que esos sentimientos y esa furia que se genera en tu interior, te invada, te costará pensar con claridad, actuarás por impulsos y no serás capaz de medir la repercusión que tendrán tus actos sobre otras personas. En cierta forma, esta batalla la libras sólo contra ti mismo y envuelto en ira no serás capaz de reconocer tus propios sentimientos y hasta tu estado de bienestar y tu salud se verán comprometidos.

Pero si en el momento en que estás lleno de ira te dijese “cálmate” solo conseguiría que amplificases más ese sentimiento dando paso a la explosión. ¿Realmente deseas esto para ti? ¿Deseas vivir de continuo en ese campo de batalla? Eres un Ser Divino y tienes la capacidad para abstraerte de la Ira.

El Arcángel Zadquiel puede ayudarte en este momento donde te sientes tan vulnerable y necesitado de él, de su amor por ti y de su capacidad para transmutar esos sentimientos en otros más positivos y en aflorar el perdón sincero desde lo más hondo de tu corazón. No te tomará más de cinco minutos.

Te propongo esta sencilla meditación con el Arcángel Zadquiel.

 Necesitarás

Una velita de te
un quemador de esencias
aceite esencial de lavanda
incienso de lavanda (opcional, puede usarse en lugar del quemador de esencias)
una piedra amatista.

Enciende una pequeña velita de te y a su lado pon un quemador de esencias con unas gotas de lavanda. Incluso puedes usar el incienso de lavanda en lugar de quemar la esencia.

Siéntate cómodo-a y entre tus manos coloca una piedra de amatista y ambas manos llévalas a tu corazón y cierra los ojos.

Respira profundamente varias veces. Toma el aire por la nariz y suéltalo muy despacio por la boca.

Nota como con cada respiración tus músculos se vuelven menos tensos. Poco a poco los vas relajando mientras te centras en el sonido de tu respiración.

Amado Arcángel Zadquiel, intercede por mí. Ayúdame a entender las cosas del espíritu y la alquimia divina. Por favor, asísteme con tu continua custodia en mis horas más difíciles y envuélveme en tu color violeta y ayúdame a llenarme de tus bendiciones de benevolencia, confianza e imaginación. Ilumina mi camino espiritual y ayúdame a transformar lo negativo en positivo.

Vas a centrar toda tu atención en tu interior, desciéndela hacia tu ombligo y centra tu atención justo en esa zona.

Ahora vas a crear un espacio reservado para ti, lleno de paz, amor y tranquilidad. Si aún te sientes lleno de ira no importa, en tu mente puedes acordar que ambos espacios pueden coexistir, simplemente crea tu espacio lleno de paz, un espacio verde, con vegetación hermosa, con agua por los alrededores, pudiera ser un rio, o tal vez el mar o un lago. Es tu espacio preferido, donde tú más a gusto te sientes.

Observa ese espacio tan maravilloso creado por ti, siéntelo bajo tus pies descalzos mientras caminas a través de él. Siente el gozo de la libertad que te invade y ello te llena de alegría, de bienestar y ese sentimiento traspasa a todo lo que te rodea. Deléitate por unos instantes en ese sentimiento de moverte en absoluta libertad y en la alegría que ello te provoca.

Observa que no estás solo. Hay más seres a tu alrededor. Pueden ser personas, o pueden ser animales. Es posible que obstaculicen tu camino y te impidan continuar tu paseo pero…¿Cuál será tu actitud? ¿Puedes sonreír, perdonarlos y seguir avanzando?

Comprendes que la hostilidad se genera por una interpretación errónea de las situaciones y que es preciso ver a través de los ojos del otro para entender de manera objetiva una situación y de esa forma abres tu espíritu a la empatía.

Comprendes que si tú deseas respeto para ti, es preciso que tú lo ofrezcas también porque ambas cosas no son incompatibles, ello apaciguará tus reacciones.

Comprendes que si tienes ira sin resolver de tu pasado siempre estará presente en tu día a día cuando se presente cualquier problema.  Deseas Armonía y si deseas ese flujo y armonía es preciso que enfoques tu atención en el aquí y el ahora, no en el pasado.

Fluye con los ángeles. Permite que ellos te envuelvan y te guíen cuando te pierdes y olvidas quien eres realmente.  Ellos traerán a ti en esos momentos tu verdadera identidad y te conducirán hacia la verdadera esencia del Ser, en unidad con el Padre y toda la Humanidad.

Disfruta por un tiempo más de tu paseo en tu lugar de paz, respira hondo y llénate de ese sentimiento de renovada alegría.

Cuando estés preparado-a, sencillamente trae tu pensamiento de nuevo a ti y permite que todo se disuelva a tu alrededor.

Lilian Rodríguez

Guardar

Guardar